JESÚS IBÁÑEZ, EL OBRERO ASTURIANO DE LA INTERNACIONAL SINDICAL ROJA EN MOSCÚ EN 1921

Lugar y fecha del evento

Día: 31 julio, 2021

Foto: Portada de «La Correspondencia Española», 1921

Al cumplirse los 100 años de la constitución de la Internacional Sindical Roja en Moscú, Faustino Álvarez – diputado autonómico en las legislaturas V, VI y VII-, nos hace una  reseña de Jesús Ibáñez Rodríguez (1889-1947), histórico militante asturiano que participó en la misma.  

Además, en los próximos meses, promovida por la Fundación José Barreiro y en colaboración con la editorial KRK, será publicada la novela Memorias de Tatiana que Jesús Ibáñez publicó por entregas en el diario socialista Avance en 1933; se presenta la publicación con una introducción y notas históricas y biográficas elaboradas por Faustino Álvarez, que ilustran el contexto de la novela. Se trata de una novela, en la que Ibáñez refleja su experiencia de la vida cotidiana en Rusia entre los años 1925 y 1933; en el momento de su publicación la novela era presentada como un testimonio de la nueva sociedad socialista que se estaba construyendo en Rusia tras la victoriosa revolución bolchevique y quería dar respuesta al interés y la inquietud que los lectores del diario, obreros socialistas asturianos, sentían por lo que allí sucedía, en la sociedad de los soviets que ellos mismos querían propiciar quince años más tarde también en Asturias y en España.

JESÚS IBÁÑEZ, EL OBRERO ASTURIANO DE LA INTERNACIONAL SINDICAL ROJA EN MOSCÚ EN 1921

En el presente mes de julio celebramos el centenario de la participación de un asturiano –al que las circunstancias de la vida llevaron a nacer en Santoña (Cantabria)–, Jesús Ibáñez Rodríguez (1889-1947), en unos actos en Moscú que tendrían una repercusión importante en el movimiento obrero asturiano y español de las dos siguientes décadas, años 1920 y 1930: las sesiones de constitución de la Internacional Sindical Roja (ISR) o Profintern, abreviatura de su nombre ruso Красный интернационал профсоюзов, transliterado como Krasny internatsional profsoyúzov , o Sindicato Internacional Rojo.

Las sesiones se celebraron en Moscú a partir del 3 de julio coincidiendo con la celebración también allí del tercer congreso de la Internacional Comunista desde el 22 de junio hasta el 12 de julio. Las sesiones se desarrollaron en la denominada Dom Soyusof, Casa o Sede de los Sindicatos, y sede también, a partir de esa fecha, de la propia ISR/Profintern.

Ibáñez participó en dichas sesiones como uno de los cinco delegados del sindicalismo revolucionario español, junto a Joaquín Maurín, Anreu Nin, Hilario Arlandís y Gaston Leval. La delegación había sido elegida tres meses antes en una reunión plenaria clandestina de las organizaciones regionales de la CNT celebrada en Barcelona. El plenario había sido convocado a tal fin y para dar respuesta a la invitación hecha a la CNT para sumarse a la constitución de una Internacional Sindical propugnada por el propio Lenin y como desarrollo o complemento necesario de la Internacional Comunista.

Jesús Ibáñez llega desde Asturias a ese plenario en representación de algunos sindicatos y sociedades obreras (construcción, madera, …) vinculados a la CNT, defensores de un comunismo libertario y un sindicalismo revolucionario, que abiertamente simpatizaba con la revolución bolchevique.

Ibáñez tiene en aquel momento 31 años, es autodidacta y durante muchos años había sido ávido lector de las bibliotecas de los centros obreros asturianos, de los boletines y publicaciones obreras; está casado, tiene 3 hijos y se ha mostrado a lo largo de los últimos años muy activo sindicalmente, tanto en la defensa de los derechos de los obreros y su lucha por la mejora de sus condiciones laborales y económicas como en la propia organización de los obreros, organizando grupos, convocando y manteniendo huelgas, publicando revistas y escribiendo.

Sus primeras experiencias laborales le habían acercado desde 1908 a las organizaciones obreras; militó en la UGT y desde 1910 mantuvo relaciones con el sindicalismo anarquista a través de su cuñado, el cenetista Agapito García. Desde 1913 fue un activo militante de las Juventudes Socialistas de Asturias; como militante y dirigente de la Juventud Socialista de Oviedo, organizó actividades culturales, recreativas y formativas, pero sobre todo actividades reivindicativas contra la represión de los obreros y sus representantes sindicales y políticos, en favor de los huelguistas en los conflictos con los patronos, en contra de la guerra, la primera Guerra Mundial y la de Marruecos, o en contra de la conscripción militar obligatoria de los jóvenes obreros. En torno a 1915, los socialistas europeos, españoles y asturianos se dividieron internamente respecto a la posición que las organizaciones obreras deberían defender ante la participación o no de los obreros en la Guerra: Jesús se alineó con las posiciones pacifistas de no participación en la misma y se fue alejando del criterio mayoritario de los dirigentes socialistas del Partido Socialista Obrero y de la Juventud Socialista. Además, su activismo sindical fue en aumento y sus opiniones y posturas se fueron radicalizando, siguiendo el modelo que iban presentando los diversos movimientos obreros en Europa, el antibelicista y pacifista desde 1915 y en particular las acciones revolucionarias emprendidas en Rusia a lo largo de 1916 y 1917.

Desde 1918 se mostró cada vez más identificado con los postulados de la toma del poder por los obreros, como habían hecho los bolcheviques en Rusia, para la transformación total de la sociedad. Desde ese año fue un activo sindicalista y revolucionario en Mieres y en Oviedo. Colaboró con sus amigos y correligionarios socialistas de Mieres, Oviedo y Sama; entre 1918 y 1920 creó dos revistas en Mieres junto a otros militantes de la Juventud Socialista de Mieres para defender y difundir la necesidad de llevar a cabo la revolución proletaria, y fue un activo militante en las organizaciones socialistas dentro del grupo de los ‘terceristas’ que dentro del Partido Socialista y la Juventud Socialista abogaban por su adhesión a la III Internacional; consiguieron que la dirección de la Juventud Socialista constituyera el Partido Comunista Español en diciembre de 1919 y que en abril de 1920 el sector tercerista, tras quedar en minoría dentro del Partido, constituyera el Partido Comunista Obrero Español. Al mismo tiempo, a lo largo de 1919 y 1920 Ibáñez es un activo colaborador del sindicalismo revolucionario de la CNT, participando en numerosos actos públicos políticos y sindicales junto a otros oradores o ‘espiquers’ –en la terminología de la época– tanto anarquistas como socialistas.

Este es el bagaje con el que llegaba Jesús Ibáñez en abril de 1921 al plenario de la CNT en Barcelona en el que fue elegido para formar parte de aquella delegación que tres meses más tarde habría de representar al sindicalismo revolucionario español en la constitución en Moscú el día 3 de julio de la ISR/Profintern. De la delegación, solo dos eran obreros: uno de ellos era Jesús Ibáñez, y el otro era el levantino Hilario Arlandís.

Ibáñez daba comienzo con ello a un viaje vital y político de ida y vuelta por Rusia, España y Asturias que nunca abandonó: el del compromiso, hasta sus últimas consecuencias, con el sindicalismo obrero revolucionario.

 

FUENTES: Fundación Pablo Iglesias; Fundación José Barreiro; Fundación Andreu Nin; Adolfo Fernández, Juventudes y socialismo en Asturias (Primer tercio del siglo XX), 2009; Ernesto Burgos, “Un mierense en la III Internacional”, 2007; Arturo Zoffmann, “Off to Moscow with no passports and no money: the 1921 Spanish syndicalist delegation to Russia”, 2019; Jesús Ibáñez, Memorias de mi cadáver, 1946.

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Día: 31 julio, 2021
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