"Tiene que nacer la nueva economía asturiana y este es el partido capaz de liderar ese proceso"

Javier Fernández pone al Campus de Mieres y a las Cuencas como símbolo del camino hacia el cambio del patrón de crecimiento


“Vivimos una situación económica muy difícil y hay que trabajar más. La política no se para. En realidad, la política es lo único que nunca se para. En otras actividades, por ejemplo, un arquitecto, no puede construir si no tiene material. Pero en política hay que hacer lo que se pueda con lo que se tenga. Y, ahora, tenemos poco. Y hay que ingeniárselas para hacer mucho, porque son muchos hombres y mujeres los que las están pasando canutas en España y en Asturias. Y esa es nuestra preocupación, sobre todo los que no tienen empleo, los que lo han perdido, los que todavía no han conseguido tener uno porque son jóvenes (...) La política hay que articularla en el medio, en el largo, y en el corto plazo. Y en el corto plazo, tenemos que apuntalar a las empresas que están en dificultades, a la gente, y a esos emprendedores que tienen una idea y son capaces de convertirla en algo tangible, en riqueza, en empleo. Tenemos que hacerlo a corto plazo y luego, a medio plazo, ser conscientes de que hay que cambiar el patrón de crecimiento, cambiar de modelo productivo; está naciendo, emergiendo, una nueva economía mundial y tiene que nacer también una nueva economía asturiana”.

Lo anterior es parte de la intervención de Javier Fernández, secretario general de la FSA-PSOE y candidato autonómico, en el acto político celebrado esta mañana en el salón de actos del Campus de Mieres y en el que también tomaron la palabra el alcalde del municipio, Luis María García, y la concejala y candidata a la Alcaldía, Diana González.

Javier Fernández incidió en cómo debe ser ese camino hacia un nuevo modelo productivo y hacia una nueva economía asturiana: “No va a suceder de un día para otro. No desaparecen unos sectores y aparecen otros. Nosotros tenemos que apoyar, exprimir, impulsar, modernizar nuestros sectores, los que son más maduros, los que son menos maduros, otros, todos ... Y hacer que mejore la productividad, reducir los costes unitarios, proyectar nuestro aparato productivo hacia el exterior, mejorar los intangibles, la marca, el diseño, la calidad ... Y, sobre todo, innovar. Hay que innovar, y no digo innovar cómo lo solemos pensar, siempre en términos de tecnología, proceso-producto, no. Innovar en economía general, innovar en las direcciones, en los recursos, en la gestión de todos los recursos, innovar en las estructuras organizativas... Ése es el camino de Asturias para ser competitivos. Oímos hablar de que los países o las regiones son competitivas. Pero una región o un país no puede ser competitivo. Los países siempre van a estar ahí; las que son competitivas son las empresas y esas son a las que tenemos que apoyar”.

Abundó también en la idea de que el PSOE es el partido capaz de liderar ese proceso, "quien puede concentrar todas esas energías sociales, sintonizar con los sindicatos, que son imprescindibles, con los emprendedores, con los empresarios sin los que no vamos a salir de la crisis”. “No pueden hacerlo los que simplifican los problemas y, por tanto, simplifican tanto las soluciones que no son posibles. Ni pueden hacerlo aquellos que creen exclusivamente en el mercado (...) nosotros, los socialistas, no entendemos que el mercado sea una realidad antisocial, lo que queremos es que tenga leyes. No que sea la ley de la selva, como plantea la derecha cuando habla de mercados libres. Nosotros, los socialistas, decimos mercados para que la gente sea libre, libre del daño, y de la necesidad”.

Progreso, eficiencia económica y solidaridad
Quien puede hacer esa nueva economía asturiana es el PSOE, insistió Javier Fernández, que apostó por un “mañana” de “eficiencia económica y solidaridad”, por un “progreso” que se construye para todos “y no para unos a costa del abandono de otros”. “Podemos hacer una Asturias, una economía más rica, que no sea a costa de sus recursos naturales, de su paisaje; podemos hacer una sociedad asturiana más abierta, unas empresas más competitivas, más cosmopolitas, sin renunciar a nuestras raíces, a nuestra identidad, a nuestra personalidad”, añadió.

Explicó que todo esto “es difícil hacerlo y hay que decir cómo”, para añadir que “por eso nosotros no queremos sencillamente ganar, queremos merecerlo”. “Y la manera de merecerlo es decirlo a la gente. Otros no quieren merecerlo, están ahí esperando que caiga como fruta madura el Gobierno de España. O el de Asturias. La gente desconfía de esas actitudes. Desconfía de los que no proponen nada, pero descalifican las propuestas de otros. De los que crean problemas, pero no plantean ninguna solución. Tenemos que hablar de la gente con toda la complejidad de lo que estamos viviendo. Las dificultades que existen. Porque no quiero que hagamos un discurso para los convencidos, quiero que hagamos un discurso para convencer, para convencer a los escépticos, a los críticos, a los informados, a todos los hombres y mujeres de Asturias. Eso es lo que tenemos que hacer y la mejor manera de convencer es el discurso más realista y más sincero; así es como se convence a la gente, porque son gente informada, no son menores de edad”, señaló.

Añadió que “tenemos que movilizar a la mayoría social” y se refirió a los años ochenta, cuando el PSOE “convenció a la sociedad española -y tenía razón- de que el único partido, la única organización que podía modernizar España era ésta. Ahora, compañeros y compañeras, nosotros tenemos que convencer a nuestros ciudadanos, a los hombres y mujeres de esta región, de que el único partido que puede ir mejorando, que puede cambiar la economía asturiana, es el Partido socialista Obrero Español”.

El modelo de las comarcas mineras
El candidato autonómico puso a las cuencas mineras como ejemplo. “El modelo para Asturias es lo que se ha hecho en las comarcas mineras, que es incomparablemente más difícil y no se ha terminado (...) Tenemos que pensar en aquella etapa en los años 90 cuando los sindicatos, los compañeros del SOMA-FIA-UGT, su secretario general, fueron generosos y supieron planificar a largo plazo, con los gobiernos socialistas, lo que había que hacer (...) Y se planteó una convergencia entre lo nuevo y lo viejo. Era difícil y es difícil. El único sector de actividad era un monocultivo industrial, era intensivo el empleo, sin necesidad de alta cualificación (...) Y todo esto había que cambiarlo y está cambiándose. Y está cambiándose sabiendo que el nervio económico tenía que proporcionarlo esa industria mientras se consolida el cambio”, explicó Fernández, que enlazó este asunto con el de la defensa del carbón autóctono.

“Ahora mismo, hay quien vuelve a la carga queriendo que se termine con el carbón cuando no es el momento. Es inaceptable, inaceptable que se plantee su eliminación a corto plazo, y es inaceptable para nosotros y es inaceptable para el Gobierno de España. Pero, ¿qué piensa el PP, qué piensa Rajoy? Yo le he escuchado hablar de que en la cesta energética española tiene un papel el carbón, pero jamás le oí decir que ese carbón tenía que ser nacional. En realidad, piensa como Núñez Feijóo, que dice que hay cerrar las minas en León y Asturias, para que las centrales ya amortizadas en Galicia puedan conseguir carbón de ultramar, brasileño, australiano, carbón americano. Eso es lo que piensa el Partido Popular. Pero ese proceso no está cerrado”, señaló.

Para Javier Fernández, el mejor ejemplo de lo que se está haciendo en las comarcas mineras es el propio edificio donde se celebró el acto, el Campus de Mieres, “el lugar más simbólico ahora mismo”, donde “el lugar de lo nuevo está construido en la plaza de lo viejo, del emblemático pozo Barredo”. “Esa idea de que tiene que emerger lo nuevo, a medida que va decayendo lo viejo está aquí, es el lugar de conocimiento, de la inteligencia (...)  Si una empresa, un emprendedor viene ahora aquí a las comarcas mineras, a Mieres, a Langreo, a hacer algo, a convertir una idea en trabajo, en riqueza, no viene buscando carbón ni mineral de ningún tipo. Viene buscando inteligencia, capacidad, formación. Y la va a encontrar. Y encuentra eso y encuentra cultural industrial, las buenas comunicaciones, y tecnología y centros tecnológicos y Universidad. Ése es el futuro que se diseña para las comarcas y ese es en definitiva el futuro de Asturias”, concluyó Fernández.