Los socialistas asturianos manifiestan su pesar por el fallecimiento de Rafael Fernández

Javier Fernández destaca que el presidente de la FSA-PSOE fue y será un símbolo para los socialistas, para Asturias y de la reconciliación


El secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), Javier Fernández, se ha referido esta mañana en Mieres al fallecimiento de Rafael Fernández. Javier Fernández dedicó sus primeras palabras en el acto de clausura del congreso del SOMA-FIA-UGT a Rafael Fernández: “Quiero referirme antes que nada a quien hasta ahora ha sido el Presidente de la Federación Socialista Asturiana, Rafael Fernández (...) Porque no solamente estoy hablando de una persona que fue presidente de nuestra organización y que también fue presidente de la autonomía asturiana, sino de un símbolo para todos los socialistas. Un símbolo para los socialistas y para Asturias, porque representa un puente del partido antes y después de la dictadura”.

Javier Fernández señaló que “Rafael Fernández fue un hombre que defendió sus ideas, en la guerra civil”, que “perdió y formó parte de aquella España vencida, de aquella España fuera de España” y que, cuando regresó a España, lo hizo “sin ira, sin rencor” y fue capaz “de tender puentes y de convertirse en un símbolo de reconciliación en Asturias”.


Rafael Luis Fernández Álvarez nació en Oviedo el 17 de septiembre de 1913. De origen modesto -era hijo de un obrero de la Fábrica de Armas y de una mujer que servía comidas en la plaza de El Fontán-, gracias al esfuerzo de su familia pudo estudiar Derecho en la Universidad de Oviedo, ampliando posteriormente sus estudios sobre Economía Política en Bélgica. A los 17 años se afilió a las Juventudes Socialistas llegando a ocupar la secretaría general de esa organización en el año 1932. Durante la Guerra Civil española formó parte del Comité Provincial del Frente Popular en Asturias, constituido en Gijón en septiembre de 1936, responsabilizándose de la Consejería de Hacienda; posteriormente, en el Consejo de Asturias y León, asumió el departamento de Justicia y Orden Público. Coincidiendo con ese periodo, se casó con Purificación Tomás Vega, hija del dirigente socialista y del Sindicato de los Obreros Mineros de Asturias (SOMA), Belarmino Tomás, con quien posteriormente tendría cinco hijos. Tras la derrota militar de la República, Rafael Fernández y su familia se exiliaron en México. Regresó a Asturias en el año 1976, poco después de la muerte de Franco, reincorporándose a la actividad política como dirigente de la Federación Socialista Asturiana. En el año 1977,  al convocarse las primas elecciones democráticas, fue elegido Senador socialista por Asturias en la candidatura de izquierdas "Por un Senado Democrático". Posteriormente fue nombrado Presidente del Consejo Regional de Asturias (el Gobierno Preautonómico), y una vez aprobada la Constitución democrática de 1978, Presidente del Principado, cargo que desempeñó hasta el año 1983.