"Si lo que quieres es pensar en el futuro, en el empleo y en la estabilidad, entonces piensa en este partido y en que el 24-M tiene que haber un gobierno socialista en Asturias"

Javier Fernández arremete, en la clausura de la Conferencia Política, contra el PP por su "banalidad e hipocresía" en la fiscalidad y contra Podemos porque "nadie sabe lo que piensa"



La Federación Socialista Asturiana ha clausurado su Conferencia Política con un mensaje en positivo de Javier Fernández, acorde con el lema La Asturias del sí. "Si lo que quieres es pensar en el futuro, en el empleo, en la estabilidad y en la seguridad, entonces piensa en este partido y en que en mayo tiene que haber en Asturias un gobierno socialista".

En cambio, el secretario general cree que los ciudadanos "no deben pensar" en la FSA-PSOE como su opción política "si crees que la mejor política para beneficiar a los pobres es que los ricos sean más ricos, si los que tienen más dinero tienen que tener menos impuestos, si la pobreza te provoca lástima pero no indignación, si crees que la ciudadanía solo significa derechos pero no conlleva obligaciones y si quieres aglutinar a la gente con el cabreo y no con la esperanza".

Para Fernández, las señas de identidad de los socialistas es "decir con claridad" lo que se quiere. Eso es un partido fiable, un partido de mayorías pero que sabe que no se trata de hacer populismo y arrancar votos en cualquier lugar". Una forma de comportamiento político, denunció, radicalmente contrario a la forma de conducirse de la derecha, "que han hecho de la mentira una forma de opinar" y que, con sus políticas, "están poniendo en peligro la industria asturiana con sus precios eléctricos, intentando acelerar el cierre de la minería y no pagando los fondos mineros que hemos adelantado nosotros". Además, reprochó las decisiones del PP en la reforma del aborto, el mercado laboral y "el recorte del Estado de Bienestar".

Ser de derechas, según Fernández, "es banalizar y tener hipocresía con los impuestos", así como promover amnistías fiscales y tener un discurso muy ideológico, aseguró, "en el que, cuando dicen que van a eliminar el impuesto que grave el patrimonio, están pensando en los patrimonios de una minoría cuyos intereses quieren hacer pasar por los intereses generales de la sociedad". Sin embargo, anunció que los socialistas promoverán que "los pequeños y medianos patrimonios en Asturias no van a pagar impuestos de sucesiones y donaciones y que mejoraremos la imposición de la empresa familiar, pero no eliminaremos el impuesto para las grandes fortunas". El líder socialista ha advertido que "la derecha y a sus lobbies no van a decidir el color del gobierno de Asturias, sino la gente que trabaja, lucha y vota en esta comunidad".

No olvidó tampoco Fernández arremeter "contra los grandes patriotas de los impuestos" y criticar a quien, como el gobernador del Banco de España "tilda de patriótica la política económica del Gobierno". "Todos somos la patria menos los que se llaman patriotas y están corrompidos, los que predican la discordia, los que hacen fraude fiscal y los que jamás en la vida han hecho nada para esta comunidad".

Junto a las críticas a la derecha, Javier Fernández cuestionó a Podemos. "Nadie sabe de lo que piensa Podemos", sentenció, y cuestionó que "su respuesta sea lo que diga la gente”. “Desde Poncio Pilatos, nadie había escuchado una definición tan perfecta de la no intervención”, ironizó. Una indefinición sobre la energía, la cooficialidad del asturiano, etc, que mereció sus reproches porque "no pueden estar en política lavándose las manos permanentemente, deben tomar posición y tener coraje para proponer". Y para proponer soluciones, "hay que conocer los problemas y esta gente tienen tanto conocimiento de los problemas de Asturias como el que tiene Errejón sobre la vivienda social en Andalucía o el que tiene Monedero sobre la moneda única bolivariana".

Durante su intervención, el secretario general reivindicó la manera de ser de izquierda de los socialistas asturianos, que, en su opinión, se demuestra en "el combate contra la desigualdad", en "promover una ética pública de rechazo a la corrupción" y en que la aplicación de los impuestos "sea el precio que pagamos por la civilización, por los servicios públicos y por la cohesión social". Asimismo, defendió la vocación de la FSA-PSOE de ser un partido de gobierno "porque, para cambiar las cosas, hay que estar en los gobiernos, hay que gestionar y no hay mejor gestión que hacer política desde la izquierda".