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"El Plan de Residuos del Principado permitirá dar respuesta a las necesidades básicas de gestión durante la próxima década"

La consejera de Fomento destaca que el plan contempla una planta incineradora con capacidad para 310.000 toneladas que entrará en funcionamiento en 2020



Un plan para facilitar la gestión de los residuos en el Principado durante la próxima década que contempla la construcción de una planta incineradora que entrará en servicio en 2020. Son las principales señas de identidad del Plan Estratégico de Residuos del Principado de Asturias 2014-2024 que ha aprobado hoy el Consejo de Gobierno. Según la consejera de Fomento, se trata de "un instrumento legal para dar respuesta a las necesidades básicas para solucionar la gestión de los residuos que se generan en Asturias".

Belén Fernández puso en valor un plan "con vocación de vigencia para una década" que era "necesario" para la planificación de la gestión de residuos a la que obliga la ley y que "es urgente porque es necesario para avalar la licitación y ejecución de nuevas instalaciones" como el vertedero central de Serín (que debe ser reemplazado en el primer semestre de 2016) "con todos los parabienes legales".

Desde que fue presentado de forma provisional en febrero de 2013, según la consejera de Fomento, el plan, al que se han presentado un total de 432 alegaciones, ha sido objeto de un amplio debate.

El Plan de Residuos, explicó Fernández, que da una solución integral a todo tipo de residuos, incluye programas de prevención, de gestión, de I+D+i y de información, sensibilización y educación ambiental. También habrá un seguimiento de las medidas: cada dos años se hará un informe de seguimiento y en 2019 se realizará una evaluación para conocer el grado de implantación, así como la creación de una comisión de seguimiento para evaluar este proceso.

El Plan de Residuos del Principado, con un presupuesto de 314,5 millones de euros, de los que 290,7 se destinarán a inversión en nuevas instalaciones, no incluye finalmente la construcción de una planta de reciclaje de basura bruta y reduce la capacidad de 65.000 a 51.000 toneladas de la planta de combustibles derivados de residuos. Con todo, la principal novedad respecto al proyecto provisional es que se reducirá de 340.000 a 310.000 toneladas el tamaño de la incineradora, que se prevé que comience a funcionar en 2020.

La puesta en marcha del plan, avanzó la consejera, tendrá un impacto positivo en el empleo. Así, se prevé la posibilidad de crear hasta 1.090 empleos directos y estables, 1.100 empleos vinculados a la construcción de plantas e instalaciones y 1.770 empleos inducidos, "cifras muy valiosas en un momento de crisis como el que nos encontramos".

La primera actuación prevista en la ejecución del Plan de Residuos será la construcción de una planta de compostaje de lodos, presupuestada en 2,5 millones de euros. Asimismo, Fernández asumió que el recrecido de 2,8 millones de metros cúbicos en el vertedero de Serín "requiere una pronta respuesta".