Manifiesto día Mundial del Consumidor

Desde la aprobación de la Constitución española en 1978, la sociedad española ha asimilado y protagonizado una gran modernización que nos sitúa como uno de los países más privilegiados en expectativas y calidad de vida y en una posición más sólida para afrontar las crisis que actualmente acontece en la economía e incluso en el desafío que representa el profundo cambio global que se está produciendo.

Un elemento clave de esta transformación es el definitivo asentamiento de la democracia en nuestro país como modelo de convivencia y que ha permitido a la ciudadanía involucrarse decididamente en la cosa pública.

Ya desde el principio, la participación desde el consumo se articuló a través de las asociaciones, no solo respondiendo al mandato constitucional del Artículo 51, sino también a la necesidad de desarrollar un entramado social imprescindible para la profundización democrática.

El Partido Socialista ha estado siempre liderando esa articulación esencialmente ciudadana y producto de ello son la legislación y ejecución de políticas desde y para los consumidores en todos los ámbitos de responsabilidad de gobierno, desde la Ley de Defensa de los Consumidores a las últimas normas en relación al crédito Hipotecario o la Publicidad.

Ahora la sociedad se encuentra en un momento crucial de cambio global, en el que cobra mayor protagonismo la necesidad de un consumidor responsable y comprometido, de una ciudadanía más activa en el diseño y devenir de ese cambio.

La idea fuerza de nuestras políticas de consumo es la de la identificación entre consumidor-ciudadano y ciudadanía, idea que ha dirigido todas nuestras acciones legislativas y ejecutivas, especialmente en los últimos años, como alternativa democrática.

Por eso, también ahora, ante el desafío mundial de encontrar respuestas ante un nuevo paradigma, los socialistas queremos reforzar los derechos de los ciudadanos-consumidores, pero también convertirlos en actores principales en la tarea colectiva de articular las nuevas realidades y reforzar asimismo el papel de los ciudadanos para ejercitar de manera directa sus decisiones responsables sobre el entorno inmediato, tanto como consumidores como usuarios. Pero además queremos que el consumidor –ciudadano tenga una participación constructiva y transversal sobre las cuestiones que sectorialmente le afectan, tanto en el ámbito normativo como en el seguimiento del impacto de los productos y servicios, sobre todo en lo que atañe a la seguridad y calidad de vida.

En esa línea queremos seguir impulsando actuaciones que garanticen la efectividad de la información, la resolución extrajudicial de conflictos y la tutela de las Administraciones Públicas de los derechos del consumidor o usuario en los servicios de atención por ello celebramos con satisfacción la iniciativa del Gobierno de España de elaborar una Ley sobre Servicios de Atención al Cliente.

Abogamos por tanto los socialistas por una profundización democrática a través de la participación efectiva de los consumidores en las políticas que les afectan como tales y sobre todo nos comprometemos a impulsar una ciudadanía responsable a través de un consumo responsable con la calidad de vida, con la defensa del interés general y los servicios públicos, con la sostenibilidad y con la articulación de una respuesta global e innovadora para un mundo en profunda transformación.

Marzo 2011