"La presidenta del PP de Asturias debe aclarar de inmediato si tiene algún criterio coherente respecto a las responsabilidades políticas de Reinares"

Adriana Lastra pide a Mercedes Fernández que explique "si la aplicación del código ético del que presume el PP depende del libre albedrío de cada uno de los afectados"


La secretaria de Política Municipal de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), Adriana Lastra, emplaza a Mercedes Fernández, presidenta regional del Partido Popular (PP), a que aclare de manera inmediata si tiene algún criterio coherente respecto a las responsabilidades políticas de sus cargos públicos. Lastra también pide a Fernández que explique si la aplicación del código ético del que presume el Partido Popular depende del libre albedrío de cada uno de los afectados, como parece desprenderse de sus declaraciones.

El 9 de julio, hace más de dos semanas, se conoció el fallo judicial que condena a Jaime Reinares, concejal en el ayuntamiento de Oviedo, ex senador y ex diputado, amén de otras responsabilidades de orden interno en el Partido Popular. La dirección nacional del PP es partidaria de que los militantes que ocupen cargos públicos dimitan en el momento en el que se les abra juicio oral. Ése es precisamente el listón que se ha autoimpuesto la FSA-PSOE en Asturias: somos el único partido que lo aplica a rajatabla, sin búsqueda de excusas particulares para cada caso.

Pues bien, hasta ahora la única medida que se conoce del PP respecto al caso Reinares es la adoptada por el alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, quien decidió retirarle todos sus cargos en el equipo de gobierno local. De parte de la presidenta regional del PP sólo se han escuchado reflexiones vacuas, huidas hacia delante o salidas fuera de tono: primero dijo que dejaba el asunto en manos del PP de Oviedo; después, aseguró que Reinares sabría hacer lo más conveniente; y ahora mantiene que hay que dejarle tiempo para que acabe su "reflexión personal". En el camino, ha tenido tiempo para aludir sin sonrojarse a la situación municipal de Siero, donde la división del Partido Popular ha regalado la alcaldía a Foro Asturias.

Ni qué decir tiene que el comportamiento de la dirección del PP dista mucho de los anuncios de regeneración política de los que alardean. La única decisión conocida en el caso Reinares es la insuficiente medida aplicada por el alcalde de Oviedo, sin que la presidenta regional se haya comprometido ni una sola vez a ejercer la autoridad política que, en teoría, se le supone.

En todo este tiempo, la dirección de la Federación Socialista ha sido respetuosa en extremo, en la confianza de que en algún momento la presidenta del PP y ex integrante de la Sindicatura de Cuentas sería capaz de asumir la responsabilidad que le corresponde. No sólo no ha sido así, sino que nos encontramos con un episodio que pone completamente en entredicho la coherencia del PP: su portavoz municipal en Pravia, Ana Álvarez Pire, ha pedido la "dimisión inmediata" del alcalde, el socialista Antonio de Luis Solar, por estar imputado en un supuesto delito relacionado con las obras de La Azucarera. Al regidor no se le ha abierto juicio oral ni, mucho menos, se le ha condenado, y sin embargo el PP se desboca a exigir su dimisión.

Ante este incoherente despropósito, la secretaria de Política Municipal de la FSA-PSOE se ve obligada a emplazar a la presidenta del PP de Asturias si es partidaria de la aplicación del código ético de su partido. Adriana Lastra le solicita también que aclare a los asturianos si considera que, en aplicación de las medidas anunciadas por la dirección nacional de su partido, el señor Reinares debe dimitir. Asimismo se pide a Mercedes Fernández que explique si la dirección regional del PP estaría dispuesta a aplicar algún tipo de medida disciplinaria en el caso de que, después de su ya prolongado período de serenísima meditación, el concejal se negase a dimitir. En resumen, si Mercedes Fernández defiende y está dispuesta a aplicar los principios de regeneración democrática de los que presume o hay algún tipo de limitación que le impide actuar en el caso Reinares porque considera que el PP de Oviedo no forma parte de su jurisdicción. O, simplemente, como parecen indicar las declaraciones de su portavoz en Pravia, es partidaria de la ley del embudo: ancho para mí, estrecho para los demás. Son aclaraciones fáciles de responder. Sólo hace falta voluntad y coraje político para contestarlas.