Javier Fernández plantea las bases para avanzar hacia una nueva economía asturiana

El candidato del PSOE apuesta por un aparato productivo flexible y subraya la necesidad de un marco estable para la actividad empresarial


Un liderazgo compartido de los poderes públicos y los agentes sociales y económicos para llevar a buen puerto un nuevo patrón de crecimiento, un marco estable e idóneo para la actividad empresarial y un aparato productivo flexible, moderno y orientado en gran parte al exterior. Son algunas de las ideas de futuro que Javier Fernández, secretario general de la FSA-PSOE y candidato a la Presidencia del Principado, puso sobre la mesa durante su intervención en la tribuna del Fórum Europa, organizada por Nueva Economía Fórum, donde pronunció una conferencia titulada “Hacia una nueva economía asturiana”.

Fernández realizó un discurso estructurado, que comenzó por definir la idea que los socialistas asturianos tienen de la estructura política del Estado y su futura evolución, siguió por describir someramente el pasado y el presente de la región para poner de manifiesto los avances experimentados por el Principado y se dirigió luego a un análisis de fortalezas y debilidades actuales de la comunidad que dio paso a las propuestas de futuro.

“Al inicio de la intervención dije que hablar del futuro de la economía asturiana y del futuro de la economía española era nombrar una  cosa y no dos. Me refería al tiempo que empieza con la tramitación de la salida de esta profunda crisis que estamos viviendo. Saldremos sin duda, como en otras ocasiones, pero no con las mismas medidas que en esas ocasiones se tomaron. Porque conviene recordar que nunca antes España superó una recesión sin que concurrieran tres acciones simultáneas: devaluación monetaria, aportación del sector de la construcción y reformas estructurales. Hoy la devaluación no es posible y la construcción en lugar de sumar resta, quedan las reformas, y en ellas se está”, explicó Fernández.

Un modelo productivo flexible, moderno y orientado en gran parte al exterior
Si el mayor problema hoy, a corto plazo, señaló el candidato autonómico, es no poder hacer devaluaciones competitivas, el mayor riesgo a largo plazo sería no tener modelo de crecimiento, como si no se jugase a nada.

“Un modelo productivo está constituido por conocimientos, técnicas, sistemas tecnológicos, cualificación del capital humano, instituciones y ramas de actividad generadoras de bienes y servicios. Un modelo productivo siempre responde a un paradigma técnico económico, así que el que yo pretendo, el que quiero proponer a lo asturianos, es el que los socialistas queremos para Asturias: un aparato productivo flexible, moderno y orientado en gran parte al exterior. Porque si sabemos que España no va a poder crecer sin exportar, tenemos que tener claro que nosotros tampoco”, añadió.

Un liderazgo compartido poderes públicos y agentes sociales y económicos
A juicio de Fernández, “las palabras clave deben ser innovación, conocimiento, internacionalización, sostenibilidad, vocación emprendedora y liderazgo”. “Un liderazgo compartido de los poderes públicos y los agentes sociales y económicos, para llevar a buen puerto un patrón de crecimiento, un proyecto, capaz de atender a los requerimientos que los mercados y la propia sociedad imponen a cada país, a cada comunidad. Quiero proponer un consenso básico que tenga presente que, a pesar de la importancia creciente de los intangibles como motores de la competitividad (capital humano, capital social y capital institucional) la escala y la calidad de las infraestructuras públicas, de transporte o especializadas, sigue siendo un factor diferencial”, aseveró.

Un marco adecuado para los empresarios
El candidato del PSOE a la Presidencia del Principado hizo un planteamiento muy explícito en relación a los empresarios. En concreto, a la necesidad de “un marco estable que permita las transformaciones que el entorno empresarial demanda y en el que se ofrezcan las mejores estrategias y herramientas de gestión”. “Un marco para que no nos encontremos con que, ante una iniciativa empresarial, los recursos humanos no estén disponibles, el sistema financiero no esté preparado para financiar la innovación, o los mecanismos de la política industrial se perciban como una madeja burocrática  y enrevesada”, añadió.

Empleo, Estrategia de Lisboa y economía basada en el conocimiento
Fernández también se refirió a la necesidad de enfocar correctamente, desde el análisis de las fortalezas y debilidades del Principado, el gran objetivo del empleo.

“Si de encontrar un objetivo ambicioso se trata, soy partidario de recuperar la fatalmente olvidada Estrategia de Lisboa del año 2000 que hablaba de la UE como un espacio integrado, que aspiraba en el curso de una década a “convertirse en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible, con mejores empleos y con mayor cohesión social”. Asociar al Principado de Asturias a un proyecto de esta envergadura y ambición, exige sensatez en la valoración de nuestras capacidades potenciales para enfocar ese gran objetivo que consiste en la creación de empleo en la región”, explicó.