"Hay una relación muy estrecha entre lo que pasó en Gijón y lo que pasó en el Congreso: Podemos no quería que gobernáramos los socialistas"

Javier Fernández alerta de la "demostración evidente de que Podemos nunca pactará con el PSOE si éste no está en una posición subalterna" y Adriana Lastra reivindica en el acto municipal de Avilés que "los ayuntamientos del cambio fueron los de 1979"



Javier Fernández recordó esta mañana en Avilés, durante el acto de aniversario de la constitución de los ayuntamientos, "el éxito" de los resultados municipales de los socialistas en Asturias, con gobiernos en 50 de los 78 ayuntamientos y un total de 399 concejales y concejalas. "Podríamos y deberíamos gobernar un ayuntamiento más, el de Gijón, donde la franquicia de Podemos prefirió que lo hiciera un partido agonizante que representa a la derecha mas rancia y convirtió a Gijón en el búnker del casquismo".

Tras recordar que “el éxito de los socialistas”, en las últimas elecciones autonómicas y en las municipales se debió, en su opinión, "a la organización que tiene el PSOE en el ámbito municipal, la confianza con la gente de alcaldes y concejales y porque lo peleasteis bien y mucho en calles y plazas", Javier Fernández demandó "que lo peleéis de nuevo porque estas son las elecciones más decisivas y más complicadas a las que nos hemos presentado nunca los socialistas".

PP y Podemos y la "aniquilación" de la minería
Para el líder de la FSA-PSOE, los socialistas "tenemos argumentos" para reivindicar la labor municipal, como la defensa de la siderurgia, de la industria en general, y de la minería. Respecto a la defensa del carbón, el secretario general se refirió a la firma del Manifiesto del carbón el pasado 7 de junio, "una reunión en Madrid en la que estuvieron todos los partidos excepto dos: el PP, del que ya sabíamos que no estaría porque hay algo casi instintivo en ese partido para terminar con el carbón, pero lo que no sabíamos es que Podemos quería colaborar en esa aniquilación anticipada del carbón y del tejido social y económico en las comarcas mineras".

Durante su intervención, Javier Fernández, en la que reclamó "pelear y salir a la calle", denunció que "hay una relación muy estrecha entre lo que pasó en Gijón hace un año y lo que pasó en el Congreso hace poco tiempo: Podemos no quería que gobernáramos los socialistas en Gijón, igual que en España". Tras denunciar las maniobras de Podemos para "enfangar la reputación del candidato socialista" (José María Pérez) se refirió a la estrategia de Pablo Iglesias, que "nos insultaba y nos arrojaba la cal viva a la cara". Una propuesta del líder de Podemos "que fue la demostración evidente de que Podemos nunca pactará con el PSOE si éste no está en una posición subalterna y si no somos una fuerza sometida y humillada". "Rajoy se sentó tranquilamente a esperar que Iglesias le hiciera el trabajo y boicoteara cualquier posibilidad de pacto", una estrategia de pacto implícito que "no tiene que extrañarnos porque lo habíamos visto en Gijón, donde una fuerza política muy reaccionaria como Foro pactó con Podemos".

La formación morada recibió las críticas de Fernández, que pidió que el PSOE "pase del discurso de la razón al discurso de la pasión" para contrarrestar el que tiene Podemos, sobre el que dijo que "emociona el amor fraterno pero no hay que confundirlo con el de la telenovela porque lo que no puede ser la política es cursi y éstos han convertido los círculos en corazones".

Finalmente, tras denunciar "que hay una connivencia, una extraña relación opaca y clandestina entre un Tea Party y un grupo radical", en alusión a PP y Podemos, defiende que "el PSOE es el único que puede impedir esa confrontación y que se vuelva a la retórica de las dos España, por lo que hay que pelear aún más cuando entramos en una etapa decisiva para el partido y para España".

Por su parte, Adriana Lastra rindió homenaje durante su intervención a los ayuntamientos del cambio, que, a su juicio, "fueron los que se constituyeron en 1979" y lamentó que Podemos "hable de revisionismo histórico cuando hablamos de los ayuntamientos del cambio, lo que es volver a la mentira más absurda, que es la que ellos entienden como manera de hacer política".

"Los socialistas no hemos quitados bustos del jefe del Estado ni cambiado nombres a las plazas pero hemos hecho política real, como abrir los comedores escolares y dado las ayudas de emergencia", ha reivindicado la cabeza de lista de la FSA-PSOE al Congreso frente a las políticas de "un PP muy fuerte y una fuerza que es una sopa de siglas y un conglomerado de intereses", ante las que pide oponer "las siglas del PSOE y nuestra buena manera de gobernar" frente a "la nueva izquierda que viene a destruir en el ámbito municipal y contra eso también tenemos que pelear".

Lastra ha denunciado que "hoy estamos en campaña electoral, y no tendríamos que estar aquí, porque hubo quien decidió que era más importante la vicepresidencia del Gobierno o el CNI que todos los hombres y mujeres que lo están pasando mal en España".

La unidad del PSOE
Finalmente subrayó la situación de unidad en el PSOE, "que está más unido que nunca porque nada nos une más que tenerlos a todos en frente y que la defensa de nuestro partido, por lo que tenemos que salir el 26-J a convencer y a ganar las elecciones por Asturias, por España y también por el partido".

Mariví Monteserín aludió al primer aniversario de los ayuntamientos, un año "intenso y difícil por la crisis y por los grupos que llegaron ligeros de ideas pero con muchos prejuicios". Un ejercicio, ha añadido, "con un Gobierno de España que ha impuesto recortes y contrarreformas". Y además del "cerco” del Ejecutivo del PP, ha denunciado la estrategia de la coalición de "los corazones y las risitas que buscan bloquear nuestro trabajo solo por el hecho de que somos socialistas".

Durante su discurso, la alcaldesa de Avilés lamentó la situación de IU tras su coalición "porque Podemos les está haciendo renegar de banderas como el comunismo y el carbón". Un acuerdo que juzga "vergonzoso para ir de a mano de un cantamañanas como Pablo Iglesias". En cambio, señala al PSOE como "un partido de izquierdas al que no le tiembla el pulso para defender el carbón y la industria y que siempre ha dado la cara frente a la derecha".

Ignacio García Palacios, por su parte, defendió la señas de identidad del PSOE, un partido "arraigado en la sociedad y por eso podemos presumir de que somos el gran partido municipalista de España, con 50 de los 78 gobiernos municipales en Asturias y más de 3.000 en España".

"La fuente más cercana a la gente", ha definido, "es el PSOE y nos han elegido porque somos un partido que está implicado con la gente y buscamos soluciones a los problemas y no al revés".

Los ayuntamientos asturianos, según el presidente de la Federación Asturiana de Concejos (FACC), "generamos en torno a los 120 millones de ahorro en el último ejercicio en Asturias y 5.500 millones de superávit los municipios en España, que están sin poder gastarse por una política antimunicipalista del PP que impide abordar servicios y obras que se necesitan".

Asimismo, el alcalde de Navia clamó por la "radical derogación de la ley de reforma local, que ataca frontalmente a los ayuntamientos. Una contrarreforma que ataca al municipalismo de los socialistas, con el objetivo intencionado de pasar los servicios municipales a manos privadas, explícitamente indicado por Mariano Rajoy en el informe enviado a Bruselas", ha remachado.