"Hay que hacer reformas en los partidos pero no sustituirlos porque son el nervio mismo del sistema democrático"

Javier Fernández defiende en una conferencia en Madrid la necesidad de actuar con "coraje y sin miedo" contra la corrupción porque "para fortalecer la ética política hace falta ejemplaridad"


El secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE) aprovechó su presencia en una conferencia en Madrid para reconocer su "preocupación por la democracia misma". Javier Fernández, en su conferencia Cambiar los partidos, cambiar las políticas se refirió al papel que deben jugar las formaciones políticas para restablecer el clima político del que abominaron los indignados del 15-M y que ha agravado "el binomio que aúna crisis y corrupción".

Pese a la gravedad de la situación, Fernández cree que "España no está gangrenada por una corrupción sistémica: Pero no nos engañemos: si la corrupción no es sistémica, el daño puede serlo. Está siéndolo", advirtió durante la conferencia que pronunció en el marco del Encuentro sobre retos de la calidad de la democracia en el siglo XXI, un acto organizado por la Fundación Sistema en colaboración con la Fundación Friedrich Ebert.

Para lograr restablecer la calidad de la democracia, el secretario general abogó por la "necesidad de emprender reformas en los partidos" para evitar, dijo, vicios como que esas organizaciones "se puedan transformar en maquinarias dominadas por una burocracia dirigente". Sin embargo, más allá de las reformas, se mostró contrario a la "sustitución de los partidos como motor de una representación popular activa, porque los partidos son el nervio mismo del sistema".

Convencido de que "los españoles no están en contra de los partidos; están disgustados e irritados", sobre todo con el bipartidismo de PP y PSOE, Javier Fernández defendió "reformar nuestras reglas porque creamos que así ensanchamos nuestra democracia interna, pero no pensemos en los cambios como en el secreto de Fátima de la victoria en las urnas". Pensemos más bien", añadió, "que ahora que hemos realizado el cambio en el partido debemos cambiar las políticas, porque quien movilice la demanda de cambio de la nueva mayoría será el partido dominante del futuro.

Apoyo a la "audacia" del PSOE
Y entre las reforma en los partidos, el líder de los socialistas asturianos se mostró "de acuerdo" con los cambios que el PSOE ha tenido "la audacia" de poner en marcha, como, por ejemplo, el nombramiento del secretario general en elección directa por los militantes.

Tras la necesidad de emprender cambios normativos en los partidos, pero "sin perder el tino", Fernández explicó cómo ha cambiado el criterio de condena social contra la corrupción, que atribuyó a que "la crisis ha abierto un proceso de transición ética en virtud del cual conductas que antes eran ignoradas ahora no son toleradas".

Ádemás, se refirió al caso Naseiro, el Tamayazo y el caso Bárcenas como "hitos" entre los casos de corrupción porque "ninguno sería hoy admisible socialmente". Fernández denunció la "ética sectaria" de José María Aznar al valorar el caso Naseiro, lamentando que "22 años después se siente ajeno a un proceso de transición ética".

La situación de Reinares y el caso Villa
Asimismo, Javier Fernández se mostró crítico con la reacción del PP ante los casos de corrupción y puso como ejemplo la situación de Jaime Reinares, el edil popular del Ayuntamiento de Oviedo que no ha dimitido tras ser condenado, "que ahí está porque ni la dirección regional ni la local del PP se han atrevido a expulsarlo".

En cambio, defiende que hace falta "coraje y no tener miedo" para enfrentarse a la corrupción. En este punto, el líder de los socialistas asturianos relató su proceder tras enterarse de la fortuna oculta de José Ángel Fernández Villa, "una de las noticias más dolorosas de los últimos tiempos, quizás la más dolorosa de mi vida política"."A un dirigente sindical", explica, "que convirtió el lenguaje de la solidaridad de clase en la cortina de humo de sus fechorías no le podía ofrecer el burladero de la presunción de inocencia". Una decisión en la que Fernández explica que no actuó como "justiciero implacable sino convencido de que para fortalecer la ética política hace falta ejemplaridad".

Además de la corrupción, Javier Fernández abogó durante su conferencia porque el PSOE "se haga cargo de la complejidad económica, la territorial y la social". En la alternativa económica de los socialistas, el secretario general defiende que "el Estado debe recobrar parte de la autoridad transferida a los mercados y a los expertos".

Negociación "entre el independentismo insolidario y la ausencia de iniciativas"
En la complejidad territorial, en alusión al conflicto catalán, reclamó "definir un espacio de negociación y de acuerdo entre el independentismo más insolidario y la ausencia desoladora de cualquier iniciativa, cualquier propuesta para restañar el conflicto político y sentimental entre Cataluña y el resto de España". Una fórmula que cree que pasa por una reforma federal. Respecto al 9-N, Javier Fernánndez ha asegurado que "no empezó ni terminó nada entre Cataluña y España: continuó la degradación de la convivencia, el deterioro agravado por la huida hacia delante del independentismo catalán (...) y por un presidente del Gobierno que es incapaz de ofrecer más alternativa que el cumplimiento lógico y necesario de la ley".

Para finalizar, Fernández abogó por el Estado social como garante de "la igualdad social, el combate contra la desigualdad creciente, que es otro requisito indispensable para una democracia de calidad".