El Grupo Socialista reclama unidad política ante la crisis

Lastra apela al trabajo común y a la cooperación para abordar el futuro durante su discurso en el Pleno con motivo del Día de Asturias

El portavoz socialista en la Junta General del Principado, Fernando Lastra, apeló a la necesidad de que las fuerzas políticas unan sus esfuerzos y trabajen en común para hacer frente a la crisis durante su intervención en el Pleno institucional con motivo del Día de Asturias. El discurso de Lastra incidió en la situación económica y en los retos que esta plantea: “Ciertamente, no hay mayor preocupación hoy para los ciudadanos que la que gira alrededor de la incertidumbre sobre el empleo, tanto para quien espera recuperarlo por haberlo perdido, como para quien teme perderlo. Pero el desempleo es el resultado de un modelo económico que ha mostrado sus limitaciones y su faz más negativa; un modelo basado en la especulación y en la falta de controles de la economía que tiene que ser superado por otro basado en la economía productiva, la innovación y el conocimiento, que apueste por incentivar el riesgo empresarial, y que genere empleos dignos, seguros y mejor pagados. Y para ello necesitamos más unidad en la vida política y menos estrategias basadas en la división y en la falta de entendimiento”.

El portavoz socialista insistió también en lanzar “un mensaje de esperanza a la sociedad asturiana”, aunque, añadió, sin que ello “se interprete como una excusa para no ocuparnos de la tarea que tenemos por delante, ni que oculte las dificultades”. “Esperanza es el estado de ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos, es decirle a la gente que nos esperan tiempos mejores si trabajamos juntos para conseguirlo, no diciéndole lo que quieren oír sino lo que tienen que saber, y que no sólo es importante acertar en nuestras decisiones, pues más grave incluso que las decisiones erróneas son las opiniones que dividen, que alteran la convivencia. Nosotros sabemos que hay distintas maneras de abordar el futuro, y no desconocemos la dimensión trágica de la responsabilidad política, en la que tantas veces hay que optar no por lo mejor, sino por lo menos malo. De ahí que encaremos los sacrificios de hoy como garantía de una mejoría para mañana”, explicó.

 

Infraestructuras

Lastra no obvió las referencias a las políticas de ajuste del Gobierno de la nación: “Sabemos que los esfuerzos para reducir el déficit tienen efectos directos sobre la inversión pública, tan necesaria para acabar nuestras infraestructuras, relacionadas con la modernización de Asturias y con nuestro desarrollo económico. Y sepan que mantendremos una demanda seria, objetiva y clara de cuáles son nuestras prioridades, las prioridades de Asturias en materia de inversión pública, y que a la austeridad en el gasto le acompañe,  también, un esfuerzo en mejorar –con eficacia y equidad- los ingresos, a través de una justa política fiscal y tributaria”.

Hizo también mención a la evolución positiva que ha experimentado la región  -”a Asturias se le ve cada vez más y mejor, tanto desde fuera como desde dentro; y son minoría los que instalados en una deliberada miopía no atisban el esfuerzo de trabajadores y emprendedores serios y capacitados, confiados en sus posibilidades, en la creatividad y la innovación de sus iniciativas, en las ganas de tener éxito en Asturias y en el mundo”- y destacó el ejercicio de “asturianía de aquellos que, estén en el lugar del mundo en el que estén, “ejercen de asturianos en su condición de españoles, con sentido universal o “glocal” como dijo en afortunada expresión Juan Cueto”.

 

Igualdad de los españoles
“Esta característica de la asturianía es un buen ejemplo de lo que necesita España en su eterno debate territorial, donde nunca falta el oportunista que no pierde ocasión para usar en su provecho partidista los símbolos que son de todos, o los que tratan de encontrar un destino para su identidad o un fetiche, llámese independencia o –últimamente otra vez- federalismo ¡como si hubiera un solo federalismo! cuando en realidad hay tantos como estados federales, unos con más, otros con menos competencias o autonomía pero, eso sí, todos con un estado encargado de mantener el interés común y la tranquilidad general. Por tanto, lo que nos conviene es lealtad y cooperación, afirmar la convicción de que juntos somos mejores y que hay alternativa al dilema entre problema político y resignada conllevanza. La alternativa es la convivencia y el objetivo la igualdad de los españoles, independientemente del lugar donde residan, sabiendo que lo opuesto a igualdad no es ni diversidad ni pluralidad, lo opuesto a igualdad es desigualdad, justamente contra lo que nosotros hemos luchado siempre”, concluyó el portavoz socialista.