El Grupo Socialista pide respeto para Cajastur

Lastra advierte de que convertirla en una fundación supondría que deje de ser una entidad de crédito y tendría consecuencias para trabajadores y clientes


El portavoz del PSOE en la Junta, Fernando Lastra, reclamó “prudencia” y que no haya “intromisiones imprudentes” en relación a Cajastur y a los planteamientos que en las últimas horas han venido realizando distintos responsables de FAC, entre ellos su presidente. Lastra remitió a la normativa que afecta a la Caja y señaló que si esta se convirtiese en una fundación, dejaría de ser una entidad de crédito. “Y ése es el asunto, con absoluta claridad: si deja de ser una entidad de crédito, deja de ser la Caja, con consecuencias para sus trabajadores y para sus clientes, porque tendrá que gestionar la obra benéfico-social de una fundación, que es distinto”, explicó.

 

El portavoz socialista se refirió a que Cajastur está inmersa en un proceso con otras dos entidades financieras y, “ese proceso necesita, a mi juicio, tranquilidad, respaldo, y respeto, porque quienes están tomando esta decisión, no están en ninguna situación de interinidad ni de falta de legitimidad, tienen toda la que la ley les concede”. “(...) una ley estatal, pero también una autonómica que fue aprobada en diciembre del año pasado, aprobada mayoritariamente en esta Cámara y que, lógicamente eso concede legitimidad a las decisiones que están tomando en Cajastur”.

 

“Los socialistas volvemos a manifestar nuestra opinión ante un tema especialmente delicado y especialmente inoportuno por parte de quien plantea este debate, sobre todo cuando la Caja está ahora inmersa en un proceso de integración con otras dos entidades financieras (..) donde además nuestra Caja es la parte más fuerte. Es más fuerte porque está bien gestionada y porque afortunadamente se presenta en el mercado financiero con unas condiciones de solvencia y de buen trabajo dignas de reconocimiento.

 

Y, sin embargo, irrumpe una propuesta que lisa y llanamente pretende que la Caja deje de ser Caja, que la Caja se convierta en una Fundación y deje de ser una entidad de crédito y se convierta en una fundación de carácter benéfico-social. Deja de ser una entidad de crédito porque esa es la condición para convertirse en fundación y eso es lo que tienen que saber los trabajadores y los clientes, que (si) la Caja deja de ser Caja y se convierte en una fundación, a ver qué tipo de empleo, que tipo de actividad, qué tipo de funcionamiento tiene una entidad que no es de crédito, que es benéfico-social”, señaló.

 

Lastra también explicó que una fundación estaría regida por la Ley de Fundaciones, no por la Ley de Cajas. “ La representación, los órganos de gobierno de la entidad, ahora mismo son estamentales, regulados por la Ley de Cajas, en donde están las entidades fundadoras, los impositores, los trabajadores y las corporaciones locales (...) Y pasaría a ser gestionada por un patronato dirigido por el Principado de Asturias o por el Presidente del Gobierno (...) Y por la ley de fundaciones, no por la Ley de Cajas. Son cosas muy distintas, y es que aquí hay dos cosas: dejar de ser una entidad de crédito y quien tiene el control, y que el control no sea estamental y que sí sea del Presidente del Gobierno. Es insólito, por eso nadie en España ha aceptado este modelo ni el Banco de España lo respalda”, añadió.