"En el Gobierno, no me temblará la mano para exigir y espero vuestra rectificación cuando me equivoque"


El candidato socialista a la Presidencia de Asturias, Javier Fernández, pidió hoy a los asistentes al acto de campaña que se celebró en Oviedo que pongan pasión a estos cuatro días que quedan "para decirle a la gente que hay que formar y que vamos a formar un gobierno serio en el que no caben pusilánimes ni cobardes". Fernández aseguró que, como presidente, "no me temblará la mano a la hora de exigir ni tampoco os debe temblar a vosotros para exigirme y para rectificarme cuando me equivoque".

Arropado por la número dos del PSOE, Elena Valenciano, y por el secretario general de la agrupación de Oviedo, Alfredo Carreño, el secretario de la Federación Socialista Asturiana dijo que "no se puede ser político ni hacer política si uno no está dispuesto a convivir con la decepción", porque ese otro terreno, añadió, es "el de la intransigencia, el de los sectarios".

De los que no tienen "ningún interés colectivo, ninguna ambición de país", y sí "rencores, venganzas y conflictos muy antiguos", Fernández advirtió que, de esos, "no hay nada que esperar". Y sí es posible hacerlo de "un partido serio, robusto, fuerte, que quiere hacerse cargo de esta comunidad".

En referencia al programa de su partido, destacó dos prioridades: crear condiciones para crecer y crear empleo "orientando todo nuestro aparato productivo hacia el exterior"; además de fortalecer la economía de la región con más tecnología, innovación, calidad y productividad, "y no con empleo más precario y más barato que es lo que ellos quieren hacer". Y la segunda prioridad, defender el estado de bienestar. "Y después, todo lo demás".

Esta misma mañana, Javier Fernández concluía su recorrido por los 78 concejos de Asturias, una experiencia que le ha servido para ratificar la preocupación social por el empleo y el descontento con la bronca política entre las dos derechas asturianas, Foro y Partido Popular. Lamentó no haberse fijado en el cuentakilómetros como ha hecho la candidata del PP, Mercedes Fernández, que dice llevar 4.200 kilómetros en esta campaña, "exactamente, cuatro viajes de ida y vuelta a Madrid en avión", ironizó.

Al "todavía presidente", Francisco Álvarez-Cascos, "un ciudadano que me llama turista a mí cuando él, para votar en Asturias, tuvo que empadronarse, que ha vivido en un hotel y que ahora vive en la propia Presidencia del Principado", le recomendó que vuelva a llamar al hotel "si no quiere quedarse de okupa a partir del día 25".

También la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, arremetió contra el PP y el partido de Francisco Álvarez-Cascos por no haber sabido pactar y por haber generado crispación en la sociedad. "Mientras ellos resuelven sus peleas, nosotros tenemos que resolver los problemas de la gente", afirmó.

La número dos del PSOE se mostró convencida de que el Partido Socialista Obrero Español gobernará en Asturias y de que será el "principio de la recuperación" de su partido. "El PSOE demostrará en Asturias que hay otra forma de salir de la crisis impulsando el crecimiento y el empleo, sin que la sociedad salga de ella con más desigualdades".

Del candidato socialista, Javier Fernández, dijo que es una persona "cabal inteligente y rigurosa, de esas personas que ennoblecen la política" en la que cree el PSOE, "justo la contraria que la que creen ellos". Criticó la forma de gobernar del PP que, en su opinión, quiere que los españoles estén "atemorizados" para que piensen que para salir de la crisis hay que seguir con decretos. En otras partes del país, dijo, "a los ciudadanos sólo les queda la posibilidad de salir a la calle mientras que, en Asturias, tenéis la oportunidad de ponerle freno a una de las derechas más conservadoras de Europa con los votos".