"El territorio no puede ser mero soporte de actividades"

Javier Fernández defiende que el desgobierno territorial supone beneficio privado a corto plazo pero enorme coste público a largo plazo


El secretario general de la FSA-PSOE, Javier Fernández, clausuró las jornadas sobre gestión inteligente del territorio celebradas en La Felguera. Fernández vinculó dicha gestión inteligente del territorio, al buen gobierno. "El territorio no es renovable, es frágil y es estratégico, esa es nuestra concepción, frente a la de los que lo entienden como mero soporte para actividades".

Esas dos concepciones deben estar, para Fernández, en el debate político, "porque la mala gestión, el desgobierno territorial supone grandes beneficios privados a corto plazo, pero seguidos de enormes costes públicos a largo plazo".

Javier Fernández recordó la ley liberalizadora de la derecha que en 1997 trajo como consecuencia el aumento del suelo urbanizable. "Cuando hablamos de burbuja solemos atribuirla a que hubo crédito rápido y barato, pero una condición necesaria fue que existiera suelo urbanizable en cantidades elevadísimas", aseguró el líder de los socialistas asturianos.

"En Asturias queremos que el territorio sea equilibrado entre lo urbano y lo rural, pero siendo conscientes de que el futuro económico depende en buena medida de las economías de aglomeración que ya estamos aprovechando", señaló.

Javier Fernández se refirió también a las relaciones de cooperación entre ciudades. "En Asturias hay una nueva realidad territorial en el área central, y hay que adaptarse y aprovecharla". El modelo actual es, según el primer secretario de los socialistas de Asturias, "vulnerable energéticamente, porque en el paso de la realidad industrial a la actual se ha producido una dispersión". "En Asturias se trabaja en un sitio, se vive en otro y se adquieren bienes y servicios en otro, y ese modelo territorial influye de forma determinante en el consumo de energía, de agua y de espacio", explicó.

El secretario general de la FSA-PSOE vinculó el territorio, además de a la eficiencia y a la economía, también al modelo de sociedad, vinculado a su vez con el modelo que se tenga de ciudad. "El antagonismo ideológico se expresa también en el imaginario urbano". "Los socialistas siempre hemos  pensado la ciudad como un lugar de innovación económica y cultural, pero también es un lugar donde se da el desarraigo y la desprotección. Hay diferencias muy grandes que se viven con naturalidad y se genera cierta integración", señaló. "Estamos viviendo otra cosa, ciudades en la ciudades, la privatización de la ciudad, archipiélagos que se van desvinculando del centro... todo eso anula la capacidad integradora de una ciudad compacta, y este debate interesa hacerlo en el marco de las ideas socialistas".