"El proyecto de cambio seguro del PSOE ofrece crear buen empleo, luchar contra la desigualdad y provocar un rearme moral de nuestro sistema democrático"

Pedro Sánchez, Javier Fernández y Wenceslao López participan en una asamblea abierta en Oviedo


El secretario general del PSOE, desgranó, en la asamblea abierta celebrada en Oviedo, los pilares del ideario socialista que se llevarían a cabo en caso de gobierno del PSOE. Pedro Sánchez concretó el proyecto socialista en tres objetivos: "un cambio seguro para crear buen empleo, luchar contra la desigualdad y provocar un rearme moral de nuestro sistema político, institucional y democrático".

El líder socialista pidió, entre aplausos de los más de 500 asistentes a la asamblea, un recuerdo para las víctimas del atentado de París. Un suceso ante el que ha enviado un mensaje de solidaridad a Francia y ha recordado que "frente al terrorismo, triunfará la libertad. Frente al miedo, triunfará la igualdad y frente al odio triunfará la fraternidad".

Por otra parte, el líder socialista se ha mostrado convencido de que el "espíritu municipalista" del partido llevará a la victoria al PSOE en la cita con las urnas el próximo mayo. "Enfrente tenemos al único adversario: el Partido Popular, y yo me voy a dejar la piel para que haya más alcaldes, alcaldesas y concejales socialistas para liderar el cambio que se merece España". Representantes socialistas en los ayuntamientos y en el Gobierno de Asturias, puntualizó Sánchez, que deben pilotar "el cambio seguro que necesita España y que defienda la clase media y la clase trabajadora que está hundiendo la política de la derecha".

Tras prometer un nuevo pacto con la clase trabajadora cuando el PSOE llegue al gobierno, a los que añadió el deseo de hacer un pacto educativo y energético, el líder socialista se mostró inflexible contra la corrupción. "No nos va a temblar el pulso nunca en echar a un corrupto del partido", prometió.

Igualmente pidió comparar al PSOE, el partido "más transparente de España" frente a un partido como el PP del que "si queréis conocer sus cuentas tenéis que visitar Suiza o la Audiencia Nacional". Sánchez, por otra parte, auguró que "es en la economía donde se va a dar la batalla ideológica" y pusó como ejemplo la reforma fiscal, que "regala 4.000 millones de euros de rebajas impositivas a las grandes corporaciones mientras va a recortar prestaciones por desempleo con lo que se quiere convertir en estructural la desigualdad". Para corregirlo, prometió "una reforma fiscal de izquierda para que paguen más los que más ganen".

Apoyo al carbón
Además, Pedro Sánchez puso énfasis en defender un pacto energético "con un mix en el que el carbón tenga su importancia para preservarlo con fuente autóctona de energía".

Finalmente, el secretario general puso en valor el Gobierno de Asturias, que "ha apostado por la sanidad y la educación pública frente a intentos de privatización del PP" en otras comunidades, y la decisión del Ejecutivo de Javier Fernández por "adelantar recursos a los ayuntamientos para servicios sociales para la gente que más sufre. Eso nos diferencia a los socialistas del PP", cerró.

Por su parte, el secretario de los socialistas asturianos pidió que, ante "unas elecciones muy importantes" como las del próximo mes de mayo se tenga claro que "el adversario de referencia es solo la derecha mientras que el PSOE es adversario de todos los demás".

Además, Javier Fernández advirtió de que se "está colocando al PSOE entre dos miedos, el miedo a la radicalización, que lo utiliza la derecha, y el miedo a que nos derechicemos" aunque precisó que "para ser de izquierdas hay que saber conservar cosas como el Estado del Bienestar".

En su argumento de que el PSOE tiene "un discurso distinto" a la derecha, Fernández explicó que los socialistas defienden "lo público, el crecimiento, la redistribución y la modernización" del país. "Somos un partido centenario, de izquierdas, no un partido de laboratorio para aprovechar el cabreo, una organización que representa en España el ascensor social, que consiguió que todos los trabajadores accedieran a la plena ciudadanía", concluyó.

Finalmente, el secretario general de la AMSO, Wenceslao López, denunció "una crisis local democrática soterrada en Oviedo tras 22 años" de gobierno del PP y "300 millones de despilfarro por una mala gestión económica".