«El carbón tiene muchos enemigos y el PSOE necesita aliados para defender el sector»

Entrevista a Jesús Gutiérrez en La Nueva España

El secretario de Organización de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), Jesús Gutiérrez, lanzó recientemente un «SOS» al resto de fuerzas políticas de la región para establecer un frente común en defensa del carbón. El dirigente mierense, natural de Turón, ha logrado, al menos, incentivar el debate sobre el futuro del sector. Tras la tramitación del real decreto que debe normalizar la relación con las eléctricas, Gutiérrez está decidido a lograr que todos los partidos tomen posición. Arenga a los dirigentes populares de la región a «sublevarse» contra los responsables nacionales que critican el nuevo sistema de primas y, por otro lado, asegura que el PSOE ha cerrado filas en apoyo al carbón. 



-¿Un «SOS»? ¿Tan mal pintan las cosas?

-La situación podría llegar a ser crítica en 2012 si no hay un firme compromiso político. En el actual escenario el carbón tiene muchos adversarios. Ahí está la Agencia Internacional de la Energía y puntuales sectores empresariales. Lo que necesitamos es aliados. Sabemos que contamos con los sindicatos, pero pensábamos que el PP estaba también en este bando y ahora hay serios motivos para la duda 



-¿Qué están percibiendo?

-Hay varios ejemplos, como la intervención del diputado Mariscal Anaya en el Congreso criticando el nuevo sistema de primas al carbón. El PP está mantenimiento en Madrid un discurso muy crítico con el sector. 



-El PP asturiano sí se ha posicionado públicamente en defensa del sector.

-Yo no critico al PP por no haberse posicionado en el marco de la región, pero resulta sorprendente que en el Congreso de los Diputados, en Madrid, la dirección popular marque un criterio distinto sin que desde Asturias se ponga ninguna objeción. Hay un doble juego y se está engañando a los ciudadanos. No vale defender aquí el carbón y dejar que en Madrid tus compañeros hagan lo contrario. Alguien está mintiendo. Además, supongo que quien marca los pasos es la ejecutiva nacional. 



-A ustedes también se les acusa de tener disparidad de criterios.

-Eso no es así. Las pruebas están en el Boletín Oficial del Estado, con una apuesta decidida del Gobierno de España por seguir respaldando el sector. El PSOE está demostrando tener disciplina de partido y coincidimos todos. Es más, la patronal minera, a través del propio Victorino Alonso, ha criticado la increíble posición del PP. Cuando eso lo dice el principal empresario del carbón en España será por algo.



-España presidirá pronto una Unión Europea donde los partidos liberales tienen gran peso. ¿Otro problema?

-Lo que se dilucidará en el seno de la Unión Europea será determinante y es cierto que ahora los partidos liberales tiene una gran cuota de poder. Por eso hacemos una llamada a la concienciación. Tenemos dos años por delante para buscar coincidencias políticas que garanticen la continuidad del carbón.



-Dice que el carbón nacional tiene muchos enemigos, pese a que representa menos del 10 por ciento de la cesta energética.

-Es obvio que el carbón ya no tiene el volumen de producción de años atrás y, por lo tanto, poco puede entorpecer dentro de la cesta energética. La producción nacional está en diez millones de toneladas anuales y, si hay una apuesta política seria, no debería haber problemas para que el sector sobreviva sin ningún trauma. El problema, insisto, es que el PP no está manifestando este apoyo.



-¿No se habla demasiado de las primas al carbón, cuando estas resultas insignificantes si se comparan con las que reciben las energías renovables?

-Todas las energías están subvencionadas. En el caso del carbón muchos de los recursos que se emplean para incentivarlo van dirigidos a la investigación, con el propósito de reducir su efecto contaminante. La energía eólica recibió entre 2004 y 2008 unos 10.000 millones de euros. En ocasiones parece que el carbón es la única fuente de energía que recibe subvenciones.



-¿Por qué sucede esto?

-Desde algunos sectores se intenta demonizar el sector. El problema del carbón, su punto débil, es la emisión de gases contaminantes. Hay que ganar tiempo para seguir apostando por la investigación y la innovación. Necesitamos unos años para lograr situarnos en unos parámetros razonables de contaminación. Si logramos este objetivo, la propia dimensión de la producción, muy pequeña dentro del cómputo global energético, permitirá mantener la actividad. No habrá motivos para eliminar el 16 por ciento que absorbe este sector. Por eso decimos que basta con un pequeño pero decidido apoyo político para lograr ampliar el futuro del carbón hasta el 2020. 



-¿Podríamos encontrarnos dentro de una década sin minas en activo en la región?

-Si los puestos del trabajo del carbón siempre han sido importantes ahora lo son aún más. En la actual situación de crisis es vital contar con una bolsa de empleo estable. No hay que olvidar lo que significa el carbón. Aún necesitamos esta industria.



-Carbunión dice que si el carbón quiere seguir siendo una recurso estratégico ya no puede haber más recortes.

-Estoy de acuerdo. No puede haber muchos más recortes. En el año 2000 había 18.000 trabajadores de la minería en España y ahora hay pocos más de 5.000. Por debajo de este nivel no se puede mantener una producción razonable para colocar en el mercado. Hay que seguir en la barrera de los 10 millones de toneladas anuales. Además, si seguimos trabajando en el campo de la investigación, reduciendo la emisión de CO2, en relativamente poco tiempo podemos convencer a los ecologistas 



-Las eléctricas parecen haber encontrado una buena excusa para subir las tarifas.

-Sí, la han encontrado. Las eléctricas siguen presionando al Gobierno. Quiere tener unas mayor rentabilidad, pero los empresarios deben entender que las energías renovables deben convivir con el carbón.



-Fernández Villa ha pedido que el presidente del Principado se ponga al frente de la gestión de los fondos mineros. ¿Qué opina? 
-Entiendo la inquietud de la sindicatos, que es razonable. Compartimos la preocupación de las centrales, pero no vamos a descuidar la gestión. No obstante, hay que sumir que no es fácil gestionar tantos proyectos, muchos muy complejos. Los sindicatos pueden pedir un empujón más, aunque asumiendo que todos remamos en la misma dirección.



-¿Se sigue sintiendo cercano al SOMA?

-Mis primeras responsabilidades fueron sindicales y me siento un hombre de las Cuencas. No reniego de mis orígenes geográficos o políticos. Aquí siempre presumimos de una doble militancia a la que no pienso renunciar.