"Debemos mantener los servicios públicos de calidad, los grandes derechos, que son conquistas sociales"

Cristina Narbona, Eloísa del Pino y Luisa Carcedo destacan la apuesta de Asturias en Sanidad y Educación en las jornadas sobre Estado de Bienestar


Debe preservarse el Estado de Bienestar, un modelo que beneficia a los ciudadanos -como individuos y también colectivamente- y mantener, por tanto, los “grandes derechos, que son conquistas sociales”. Sobre esta idea giraron las intervenciones de Cristina Narbona, Embajadora de España ante la OCDE París, Eloísa del Pino Matute, Directora del Observatorio de la Calidad de los Servicios Públicos, y María Luisa Carcedo, secretaria de Desarrollo Socioeconómico y Programas de la FSA-PSOE, que se produjeron en el marco de las jornadas sobre “Estado de Bienestar: situación y desafíos”.

Carcedo, que presentó las jornadas, organizadas por la FSA-PSOE dentro del ciclo “La Asturias del siglo XXI” y que se desarrollan en la Casa del Pueblo de Gijón, explicó que el objetivo de este foro es analizar también el punto de vista de los ciudadanos, “cómo perciben los servicios públicos que se le prestan desde la Administración, tanto los servicios públicos clásicos del Estado de Bienestar, como la Educación o la Sanidad”, como los que tienen que ver con el transporte, los servicios municipales etcétera. “En Asturias llevamos muchos años trabajando, apostando, por unos servicios públicos de calidad, y eso tiene un refrendo extraordinario en la ciudadanía, con un grado de valoración muy alto, ya que en esta comunidad autónoma estamos a la cabeza en grado de satisfacción de los ciudadanos. Es decir, que los servicios públicos se hacen para la ciudadanía y la ciudadanía está entendiendo que ese es un modelo que les beneficia como individuos y también colectivamente”, explicó.

La secretaria de Desarrollo Socioeconómico y Programas de la FSA-PSOE también se refirió a la gestión pública de los servicios municipales y “a las oportunidades que una gestión pública conlleva, más allá de la propia prestación del servicio, también en la creación de valor, en la incorporación del saber hacer de las propias empresas municipales”.

Por su parte, Cristina Narbona se refirió a que actualmente “está en crisis el modelo económico y el paradigma dominante hasta ahora, donde, precisamente, lo que ha predominado en todas partes es la idea de que el mercado, con la mínima regulación posible, con la menor intervención posible del Estado, era capaz de proporcionar bienestar a muchos ciudadanos”. “Eso ha demostrado sus límites y además lo está demostrando de una manera trágica. Y es el momento de repensar la acción de lo público, de los gobiernos, de manera que se mantengan los grandes derechos, que son conquistas sociales. Cuando hablamos de servicios públicos estamos hablando de derechos, estamos hablando del derecho a la Sanidad, el derecho a la Educación, de elementos que jamás han sido resueltos sólo por el mercado, más bien todo lo contrario”, señaló.

Narbona añadió que “lo que hace falta ahora es que el sector público sea capaz de ajustarse a pautas de sostenibilidad, tanto desde el punto de vista económico como ambiental, a utilizar mejor los recursos, porque no es en absoluto cierto que cuanto más dinero se invierta en Sanidad necesariamente esto conlleve más Salud”. “El ejemplo más increíble es Estados Unidos , que es el país donde más dinero se gasta por habitante y más dinero en términos de su propia riqueza, y donde la esperanza de vida es de las más bajas de todos los países de la OCDE. Hay que hacer un análisis sobre por qué en unos países con menos recursos económicos se consiguen niveles de sanidad mucho más altos. Y ahí es donde ese contraste con otras experiencias puede servir de utilidad en un momento como este, donde de lo que se trata es de que el Estado del Bienestar vaya a una dimensión mucho más potente desde el punto de vista de derechos de los ciudadanos, que son también generadores de avance económico (…) Y, a veces, no es cuestión de más dinero, sino de más mecanismos de evaluación de los resultados de lo que se hace con el dinero”, concluyó.

Eloísa del Pino Matute corroboró con datos de informes oficiales los elevados niveles de satisfacción de los ciudadanos en relación a los servicios públicos en Asturias y abogó por la preservación del Estado de Bienestar, destacando los efectos que este modelo produce “en las cuestiones más relacionadas con la estabilidad social y de la democracia”.