Cuesta: "Las declaraciones de Martínez Camino son una extralimitación de la Iglesia católica"

El diputado asturiano cree que calificar la Ley de Salud Sexual y Reproductiva como "licencia para matar a los hijos" es una ofensa intolerable


El secretario de Libertades Públicas del PSOE y presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, Álvaro Cuesta, considera que “la calificación de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, como licencia para matar a los hijos, formulada por el portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, supone una ofensa intolerable al Parlamento Español y al sistema democrático, y un menosprecio al principio de legalidad de extrema gravedad y trascendencia”.

Dichas declaraciones “descalificadoras e injuriosas contra una ley de un Parlamento democrático, son una extralimitación de la Iglesia católica y una ofensa al Estado Español”, ha asegurado Cuesta.

“Le recuerdo al señor Martínez Camino que en un país democrático, la ley es la expresión legítima de la voluntad popular formulada a través del Parlamento. El principio de legalidad y el respeto a las instituciones democráticas obliga a todos. Frente a la ley se puede predicar el desacuerdo y la condena de su contenido, pero no la insurrección, ni el menosprecio al Parlamento, y en el respeto a los principios democráticos, la Iglesia católica ni tiene bula ni es una excepción”.

El dirigente socialista y parlamentario asturiano reitera que la ley que aprobó el Parlamento tiene un amplio respaldo parlamentario, prácticamente de todos los grupos menos uno, “es manifestación de la voluntad de la mayoría del pueblo español representado en las Cortes, y goza de la presunción de constitucionalidad”. El propio Consejo de Estado avaló previamente esa constitucionalidad. “La Ley de Salud Sexual y Reproductiva elimina la cárcel para las mujeres, regula los supuestos de interrupción voluntaria del embarazo y desarrolla toda una política de salud sexual y reproductiva en clave de prevención, asistencia social, educación, prestación sanitaria y protección del nasciturus”, agrega el diputado socialista.

“Ante esta ley, que le proporciona un elenco de posibilidades de actuación a las mujeres en clave de salud sexual y de respeto a su libertad e intimidad, es decir, de su dignidad, las iglesias sólo tienen, mientras esté en vigor, un camino: manifestar su desacuerdo, agotar las vías de recurso o influir democráticamente para que sea recurrida, manifestar y recordar su moral, y pedirle a sus fieles que no se acojan a las posibilidades de la ley, desde el acatamiento y respeto al principio de legalidad”, concluye Álvaro Cuesta.