"Con la aprobación de la reforma de Sucesiones vuelve a quedar claro que este es un Gobierno serio y riguroso que cumple sus pactos"

Guillermo Martínez advierte de que, con el inicio de la tramitación para la entrada en vigor de la ley, "seguir sosteniendo el embuste de que en Asturias hay un infierno tributario se convierte ya en una mentira de tamaño colosal"




El Consejo de Gobierno ha probado hoy el proyecto de ley de modificación del impuesto de Sucesiones y Donaciones. Una decisión, tras el pacto alcanzado con el PP, que, según el consejero de Presidencia, "responde a un compromiso político"."Vuelve quedar claro una vez más que este es un Gobierno serio y riguroso que cumple sus pactos. No queremos que haya dudas sobre este particular: lo que asumimos, lo cumplimos", ha enfatizado Guillermo Martínez.

Tras la aprobación del proyecto de ley en Consejo de Ministros, el Gobierno del Principado ha reiterado su compromiso de que "la ley sea despachada con la mayor celeridad posible" en la tramitación que se iniciará a partir de ahora en la Junta General, con el deseo de que "sea aprobada en este periodo de sesiones".

Una vez iniciada la tramitación para la reforma del impuesto el titular de Presidencia ha defendido que "seguir sosteniendo el embuste de que en el Asturias hay un infierno tributario se convierte ya en una mentira de tamaño colosal". "Esa es la realidad por más esfuerzos de manipulación que intente la derecha extrema", ha añadido.

Entre las medidas del proyecto de ley destaca que el mínimo exento pasa a 300.000 euros en línea directa. De esta manera, el 99% de los herederos directos no pagará el impuesto en Asturias. Asimismo, se rebaja en los años de obligación de mantenimiento de la vivienda habitual heredada. En este caso, el proyecto establece que para poder aplicarse la bonificación de hasta el 99% de la vivienda habitual ya no será necesario mantener la propiedad durante 10 años, sino solamente durante tres. Se trata de una medida que adecua el impuesto a la situación económica y social actual.

Con la entrada en vigor de la reforma de Sucesiones, habrá mayores beneficios fiscales por transmisión de empresas. El cambio busca proteger el tejido productivo y favorecer el mantenimiento del empleo, mejorando los beneficios fiscales y creando nuevas reducciones tanto en sucesiones como en donaciones: Se amplía la reducción actual del 99% (95% estatal y 4% autonómica) en la transmisión de empresas, negocios o participaciones en entidades, que se aplicará a todas las empresas con independencia de su valor, ya que el objetivo es que mantengan su actividad. Además, la obligación de mantener el domicilio fiscal de la entidad en el Principado se fija en cinco años. Asimismo, se crean tres nuevas reducciones: una del 99%, específica para la transmisión de explotaciones agrarias, y otras dos del 95%. La primera se aplicará en los casos en que un trabajador -con tareas de responsabilidad en la empresa de cinco años y antigüedad de diez- adquiera una compañía individual, un negocio profesional o participaciones en una entidad, siempre que continúe con la actividad. La segunda afectará a las herencias o donaciones que sean destinadas por el beneficiario a adquirir, constituir o ampliar empresas o negocios profesionales. En estos dos supuestos se exigirá el funcionamiento de la compañía durante un mínimo de cinco años y que se mantenga o cree empleo, según el caso.

La reforma del impuesto supondrá también nuevas ventajas en la tributación de las donaciones en línea directa. Se establece una tarifa más sencilla y más progresiva al pasar de 16 tramos a 7, con tipos más beneficiosos, que van desde el mínimo del 2% al máximo del 36,5% (hasta ahora estos tipos oscilaban entre el 7,65% y el 36,5%).

El coste de todas las medidas es de 10,5 millones y la entrada en vigor se realizará de manera progresiva. Así, a partir del 1 de junio tendrán efecto todas las medidas relacionadas con Sucesiones y desde el 1 de enero de 2018, las referidas a Donaciones.