Aprobada la Ley de Muerte Digna "que sitúa al paciente en el centro de las decisiones a tomar al final de su vida y aporta seguridad jurídica al profesional que le asiste"

"Asturias alcanza con esta norma sus más altos techos competenciales en la materia", asegura Carmen Eva Pérez sobre la ley, que ha recibido el apoyo unánime de la Junta General


El pleno de la Junta ha aprobado hoy por unanimidad la Ley sobre Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso del Final de la Vida, conocida como Ley de Muerte Digna, una norma que tiene como principios fundamentales situar al paciente en el centro de todas las decisiones y aportar seguridad jurídica al profesional que le asiste. "Asturias alcanza con esta ley sus más altos techos competenciales en la materia; no podríamos ir más allá con esta norma. En días como hoy, la política aporta otras satisfacciones y nos hace ver que sirve para muchas cosas", ha señalado Carmen Eva Pérez, la ponente del Grupo Socialista en esta Ley en su intervención en el pleno.

La diputada ha destacado que a partir de la entrada en vigor de la ley será "el paciente, sus valores, su ideología, sus deseos, tanto si los deja previamente por escrito en un documento de instrucciones previas, como si lo hace en el proceso final o como si lo hace a través de un tercero en los órdenes de prelación que se establecen en la ley, el que decidirá cómo quiere afrontar el proceso final de su vida". "Existe un contexto de inseguridad jurídica en el que, en ocasiones, vuelve a prevalecer el mantra de la vida biológica a toda costa. En él nunca crecen adecuadamente las libertades y nunca prosperan los derechos de aquellas personas que adolecen de una mayor simetría en el poder de información. Era el terreno justo para que los asturianos y asturianas estuvieran en desigualdad de condiciones información".

Asimismo, la portavoz de Sanidad del Grupo Socialista ha señalado el otro objetivo fundamental de esta norma, lograr la seguridad jurídica para el profesional: "No es un buen terreno para que crezcan derechos y libertades aquel en el que los profesionales que deben aplicar la asistencia sanitaria o quienes colaboran en el proceso final, no se sienten seguros a la hora de tomar decisiones. Esta Ley trata de aportarlas seguridad jurídica".

"Es una Ley de enorme interés general. Va a tocar a gran parte de los hogares asturianos. Tiene elementos muy importantes, como el reconocimiento de la universalidad de los cuidados paliativos, determinar la preeminencia de la voluntad del paciente, el reconocimiento de derechos de acompañamiento, incluso para personas menores vinculadas por una relación familiar a ese paciente, el establecimiento de condiciones amables para afrontar ese proceso final, o el reconocimiento al derecho a una habitación individual", ha detallado Carmen Eva Pérez que hay recordado que no todas las comunidades autónomas han optado por establecer la misma amplitud de derechos. En Galicia, por ejemplo, la Ley homóloga no reconoce como universal el derecho a una habitación privada para respetar la intimidad del enfermo terminal.

Ha recalcado igualmente la importancia del Observatorio de la Muerte Digna, una herramienta que ha deservir para evaluar la calidad de la muerte en el Principado de Asturias y cuyas funciones y composición se desarrollarán reglamentariamente, y en el que participarán no sólo personal sanitario, sino personas del ámbito final.

"Es un día emotivo para todos los Grupos Parlamentarios, desde luego lo es para el mío, porque para que esta Ley llegase a la Cámara se han producido muchas historias, con muchos desgarros de hogares", ha añadido.