"A la izquierda que se niega a sí misma quiero decirles que los socialistas de corazón, los de siempre, están donde siempre, están en el PSOE"

“"No me gustan las amenazas y el miedo gubernamental", denuncia Javier Fernández, que apela a "la pasión" de los socialistas para ganar el 24-M



Javier Fernández inició su intervención poniendo en valor la jornada electoral del 24-M, el día, dijo, "en el que no hay ni caciques, ni súbditos ni ricos ni pobres, solo hombres y mujeres con una papeleta en la mano que valen lo mismo para votar a un gobierno serio que dé estabilidad, esperanza e ilusión, con una papeleta para votar al PSOE". En el mitin cierre de campaña, el candidato socialista denunció "el miedo" que, a su juicio, ha trasladado el Gobierno del PP. "Quiero ser presidente para combatir el miedo en esta comunidad", remachó.

"Están trasladando que puede haber un parón en el crecimiento de la economía", acusó el líder de la FSA-PSOE, que atizó al Ejecutivo de Rajoy por difundir "planteamientos que son mentiras y amenazas" pese a lo cual, advirtió, "a los mineros no les van a engañar, ya saben a quién votar, como los trabajadores de las empresas electrointensivas".

"Somos el adversario de todos los partidos", dijo Fernández en otro momento de su discurso, en el que pasó revista a otros partidos. A Foro, por ejemplo, para arremeter contra Cascos, "que llegó hace cuatro años con aquellas metáforas náuticas y, a la mínima, deja la tripulación en tierra porque no había valentía política, era matonismo político".

A Izquierda Unida, sin citarla, le reprochó sus críticas al PSOE, "cuando en el Ayuntamiento de Oviedo apoyaron el Presupuesto y, en Extremadura, han apoyado a un Gobierno de la derecha", además de censurar "al candidato que hace 20 años abrió la puerta al primer Gobierno de la derecha en Asturias", dijo en alusión a Gaspar Llamazares.

Tampoco Podemos se libró de las acusaciones del líder socialista por haber pasado en cuestión de meses "del asalto a los cielos a la socialdemocracia nórdica". "A la izquierda que se niega a sí misma quiero decirles que los socialistas de corazón, los de siempre, están donde siempre, están en el PSOE", sentenció entre aplausos.

Javier Fernández pidió "un voto con memoria, un voto progresista para avanzar, un voto socialista" y se rebeló contra la abstención, "que es otro nombre de la resignación". El candidato demandó "el voto de una mayoría de progreso que permita gobernar Asturias" antes de finalizar elogiando y agradeciendo a los militantes socialistas, "que son el corazón, el alma y la esencia misma de este partido", y proclamar: "si sentís la misma pasión que yo, entonces os digo que el domingo vamos a ganar".

La secretaria general de Juventudes Socialistas de Asturias, María Vallina, enfatizó en su intervención que "las Juventudes creemos en la Asturias de Javier" y Elsa Pérez, cabeza de lista por Occidente, puso en valor la apuesta por las becas de un Gobierno socialista y el proyecto político del PSOE, "que se resume en el combate permanente contra la desigualdad" frente a "los recortes de la derecha". "Asturias está siendo una muralla de defensa del Estado del Bienestar", ha asegurado. Dolores Álvarez Campillo, por su parte, abogó por "llevar la paz, la justicia y la igualdad sin esperar que cambien las condiciones económicas".

El candidato socialista a la alcaldía de Oviedo, que comenzó su intervención mostrando su "orgullo de ser socialista", se quejó de que "en Oviedo llevamos 24 años sufriendo un mal gobierno, con un modelo para hacer negocios privados" , denunció, "y nuestro primer objetivo será acabar con el modelo de ayuntamiento que Caunedo y Gabino han creado en Oviedo". Wenceslao López atacó "al discípulo de Gabino" y prometió "limpiar el ayuntamiento de arriba abajo".

"Contra el empleo precario", prometió empleo estable y criticó que "el 60% del presupuesto municipal está en manos privadas, en un ayuntamiento que está hecho para hacer negocios" frente a la propuesta socialista, que resumió en "gobernar Oviedo solo para las personas".